Ósmosis inversa y nanofiltración, dos tecnologías similares pero distintas
La ósmosis inversa se basa en un sencillo principio físico: aplicar una presión superior a la presión osmótica natural para forzar el agua a atravesar la membrana de filtración. Esta membrana, con sus poros extremadamente finos (alrededor de 0,0001 µm), retiene prácticamente todas las sales disueltas, virus y bacterias, metales pesados y compuestos orgánicos. Por eso es ideal para aplicaciones que requieren agua de gran pureza, como en las industrias farmacéutica y alimentaria.
La nanofiltración, en cambio, utiliza una membrana más grande (de 0,001 a 0,01 µm) que permite el paso de determinados minerales y compuestos orgánicos. Es una técnica especialmente eficaz para eliminar pesticidas, materia orgánica disuelta y compuestos de bajo peso molecular, conservando al mismo tiempo algunas de las sales minerales útiles.
En términos energéticos, la nanofiltración es menos exigente que la ósmosis inversa, gracias a su membrana menos densa. Pero la ósmosis inversa ofrece una eficacia de retención superior.
¿Qué criterios debes tener en cuenta a la hora de elegir el sistema adecuado?
La elección entre ósmosis inversa y nanofiltración no es arbitraria: se basa en un análisis preciso de las necesidades de tratamiento, la naturaleza del efluente a tratar, los objetivos de calidad del agua y las limitaciones económicas y energéticas.
Calidad prevista del agua
Si el objetivo es disponer de agua muy pura (libre de sales, microorganismos, etc.), como ocurre a menudo en el sector farmacéutico,la ósmosis inversa es esencial.
La composición del agua a tratar
El agua que contiene principalmente compuestos orgánicos, pesticidas o sustancias de bajo peso molecular puede tratarse eficazmente mediante nanofiltración.
Costes de explotación
Hay que tener en cuenta el consumo de energía y las necesidades de mantenimiento, en particular la sustitución de las membranas de filtración. La nanofiltración suele ser más económica en este sentido.
El reto de la reutilización
Para las empresas industriales que desean reutilizar las aguas residuales (o REUT),la ósmosis inversa permite obtener un agua próxima al agua potable. ¡Es la solución ideal si quieres cerrar el ciclo!
También es esencialconsiderar la nanofiltración y la ósmosis inversa como componentes de una cadena de tratamiento más amplia. En algunos casos, pueden combinarse con un sistema de pretratamiento o integrarse en él.
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