Reciclaje de aguas residuales: un circuito cerrado
Reciclar las aguas residuales significa recuperar el agua utilizada en un proceso industrial, tratarla in situ y volver a inyectarla en el mismo circuito, a menudo con la misma finalidad. Se trata de un circuito cerrado, controlado internamente, que limita los vertidos y reduce la dependencia de recursos externos.
En un centro de producción, puede tratarse de agua de refrigeración, agua de limpieza o condensado recuperado de instalaciones térmicas. Estas aguas industriales se tratada hasta un nivel compatible con su reutilización inmediata, sin riesgo para los equipos ni para la producción.
El reciclaje ofrece una serie de ventajas, como menores costes de suministro, menores volúmenes de residuos y una producción más segura en caso de restricciones locales. También forma parte de un enfoque de rendimiento medioambiental, que se valora en las iniciativas de RSC.
Reutilización de aguas residuales: un cambio de uso regulado
A diferencia del reciclado, la reutilización de aguas residuales (REUT) se refiere a un proceso por el que el agua tratada se utiliza para un fin distinto de aquel para el que se recogió, y a veces fuera del lugar original. Puede tratarse de aplicaciones industriales, como la limpieza de carreteras o la alimentación de calderas, así como de usos urbanos o agrícolas.
Sin embargo, la reutilización está estrictamente regulada. La normativa, y en particular el decreto de 10 de marzo de 2020 y las dos órdenes de 2024, definen normas de calidad en función del uso previsto, así como requisitos en materia de tratamiento, seguimiento, trazabilidad y autorizaciones prefectorales.
Tecnologías de tratamiento adaptadas a cada estrategia
La distinción entre reutilizar y reciclar las aguas residuales también se basa en los niveles de tratamiento requeridos:
- El reciclaje pretende alcanzar un objetivo de calidad determinado por las limitaciones del proceso,
- La reutilización debe cumplir las normas definidas por los reglamentos.
En ambos casos pretratamiento de las aguas residuales La elección de las etapas de pretratamiento depende del objetivo, los volúmenes a tratar y la naturaleza del efluente.
Reutilizar o reciclar: ¿cuál es la elección correcta?
Para un fabricante, la elección entre reutilizar y reciclar las aguas residuales depende ante todo de las necesidades operativas del centro: ¿quieres reinyectar el agua en un proceso existente o utilizarla para un fin secundario? La respuesta a esta pregunta determina el planteamiento técnico, el marco normativo aplicable y los pasos administrativos que hay que dar.
En todos los casos, es esencial un análisis completo del ciclo del agua en el emplazamiento: volúmenes extraídos, usos, volúmenes vertidos, costes asociados, riesgos para la salud y el medio ambiente. Sobre esta base puede definirse una estrategia global, acorde con los objetivos industriales, económicos y medioambientales de la empresa.
El apoyo de Ovive a tus proyectos de mejora del agua
Como especialista en tratamiento de aguas residuales industriales desde hace más de 25 años, Ovive ayuda a los fabricantes de toda Francia a implantar soluciones de reciclaje o reutilización del agua que respondan a sus limitaciones técnicas, reglamentarias y presupuestarias.
Desarrollamos un enfoque a medida para cada uno de nuestros clientes, desde la auditoría y los estudios de viabilidad hasta el mantenimiento in situ y la gestión de las soluciones. Gracias a nuestra experiencia en procesos avanzados de tratamiento y a la normativa REUT, nuestros equipos pueden ofrecer instalaciones fiables y escalables, diseñadas para maximizar el rendimiento, limitar los costes de explotación y responder a los retos medioambientales.
